Libro de autor cubano se inspira en portadas de discos para salvar historias

21 de julio de 2017 - 18:07  - Por LUIS LEONEL LEÓN
El libro "Con una canción cubana en el corazón", del dramaturgo y cineasta Iván Acosta, que contiene 280 portadas de discos de acetato cubanos y 80 relatos breves, se presenta en la Gallery Jazz WDNA 88.9 FM, de Miami

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La propia historia nos lo ha enseñado: a través de las artes y la literatura también se puede rescatar la historia. Y en el caso cubano, a partir de 1959, ha sido una herramienta imprescindible para luchar contra las adulteraciones, la desmemoria y el silencio.

¿Cómo entender qué ha pasado en Cuba en las últimas seis décadas sin lo producido por los escritores y artistas que para poder contar en libertad han burlado la censura dentro de la isla o han escapado al exilio?
Después que el castrismo se impusiera, la historia de Cuba ha sido muy difícil de escribir. No sabríamos de acontecimientos si sus protagonistas o testigos no se hubiesen animado a narrarlos. Y qué decir de las otras miles de historias devoradas por el olvido.
La historia de un libro
Cuando Iván Acosta escribía Con una canción cubana en el corazón, no pensaba en un libro histórico, pero al mismo tiempo sentía que podía aportar un complemento de la historia cubana, tan desconocida, lastimada y desvirtuada por el régimen totalitario que impera en la isla. Y lo ha logrado de forma amena y emotiva, entre hermosas canciones e impresionantes portadas de discos de acetato en formato de larga duración (LP), que lo convierten definitivamente en un título de colección.
Con una canción cubana en el corazón no se parece a ningún otro libro. Es único. 280 carátulas de discos de larga duración cubanos, arropan 80 relatos breves, que narran intensos y curiosos pasajes de la vida de su autor y rescatan fragmentos, algunos poco abordados, de la historia de Cuba.
Quien quiera conocer de la época dorada de la música cubana, su contexto social, autores, orquestas, ritmos, los clásicos y las raras avis, sus grandes éxitos y extraordinarios LPs, debe consultar este coffee table book (Un-Give Press) en edición bilingüe (español e inglés), que además contiene dos discos, en versión LP o CD. Todas las carátulas pertenecen a la colección de Acosta, que supera los seis mil LPs.
No faltan en el libro momentos trascendentes de la larga experiencia de su autor en EEUU como los primeros años de la Guerra Fría, el servicio militar donde se hizo paracaidista, los hippies en el Greenwich Village de Manhattan, el encuentro del amor y el zarpazo del SIDA que le quitó a sus amigos, la creación del Centro Cultural Cubano de Nueva York (CCCNY), los intentos de liberar Cuba y el estupor de la cárcel, los felices estrenos de sus obras y el dolor del 9-11.

Crear en el exilio
Los creadores cubanos, más allá de los historiadores, cargamos con el peso de dejar testimonio. El pasado verano caminando por Manhattan mientras filmábamos un documental me habló de la importancia de contar la historia de los cubanos, los que viven en la isla y los exiliados. Contar los hechos en libros, periódicos, novelas, canciones, películas, poesías. “Hay que contar para que las futuras generaciones sepan qué realmente sucedió en estos años y no les den gato por liebre y evitar las ambigüedades y tergiversaciones que tanto lastiman nuestra verdad”, advirtió.
Este director y dramaturgo exiliado en Nueva York desde hace más de medio siglo, es consciente de que pocas comunidades en EEUU han escrito tantos libros como los exiliados cubanos. “Decenas de editoriales como Ediciones Universal y Lectorum se dedicaron a publicar miles de títulos. Unos mejores que otros, pero ahí están. Hay mucho material para los investigadores del futuro”, señaló aquella vez.
Y al mismo tiempo lamentó que los creadores cubanos exiliados tengan que trabajar “tan solos, sin apoyo de la comunidad empresarial. Muy contados cubanos económicamente pudientes se han interesado en ayudar a los artistas serios del exilio. A no pocos artistas la creación los ha desquiciado o han acudido a las drogas”.
Sin dudas el castrismo ha explotado el talento de los artistas en pro de la promoción de su supuesta imagen revolucionaria en el mundo. “Sin embargo los magnates de nuestro exilio, con excepción de un puñadito, no se han interesado en apoyar el movimiento cultural cubano en EEUU. Aún así hemos producido novelas, películas, teatro, artes plásticas, música, danzas clásicas y populares, poemas y obras arquitectónicas. Imagínate con el apoyo del grueso capital de la comunidad cubana”, exclamó el autor y director de El super, la famosa pieza teatral estrenada en 1976 en el Centro Cultural Cubano de Nueva York (CCCNY), en Manhattan, que dos años más tarde sirviera de base para el filme homónimo. Ambas obras laureadas internacionalmente.
En su caso la creatividad ha sido el balance síquico. Ha pasado momentos muy duros pero los ha superado gracias a las artes y la literatura, balanceando los grandes deberes de la vida hogareña con los grandes deberes de la creatividad. Así ha podido escribir teatro, hacer cine, grandes conciertos, componer canciones y trabajar voluntariamente en el CCCNY, que fundara en 1972 y aún defiende la cultura cubana en la Babel de hierro.
En Manhattan han nacido todas sus obras. Cine, teatro, canciones, literatura, publicidad, televisión. No para de crear. Trabaja en otro libro y quiere regresar al cine con Guantánamo, basado en una fuga real hacia la base naval de EEUU en Cuba. Una historia humana que debe de ser contada y que podría convertirse en un filme taquillero.
Se siente tan neoyorquino como cubano. “Amo a nuestro país, EEUU, pero en más de medio siglo jamás he dejado de sentir, pensar y estar atento a los acontecimientos de mi Cuba. Siempre voy Con una canción cubana en el corazón”, asegura.
Recomiendo este libro que entre portadas de discos y breves relatos se ha propuesto salvar trozos de nuestra historia. Y lo ha conseguido.
Presentación especial:
Viernes 28 de julio, 7:00pm, Gallery Jazz WDNA 88.9 FM (2921 Coral Way, Miami).
Participan en el lanzamiento oficial de este extraordinario libro: el presidente emérito de FIU, Dr. Modesto Maidique, la directora del Museo Americano de la Diáspora Cubana, Dra. Ileana Fuentes, y la novelista y periodista ganadora del premio Pulitzer, Mirta Ojito, entre otras personalidades. El cantante, guitarrista y compositor David Oquendo (director del grupo Raíces habaneras) viajará expresamente desde Nueva York a Miami para ofrecer un recital en la presentación del libro, acompañado del virtuoso trompetista Guido González y el maestro tresero Ulises del Toro y otros excelentes músicos cubanos.